Sus dimensiones compactas (11 x 20 x 12 cm) la hacen ideal tanto para uso doméstico como para llevar al lugar de culto, ofreciendo un equilibrio entre protección y portabilidad.
La caja incluye un asa cómoda para facilitar el transporte y una cerradura de metal que brinda mayor seguridad y tranquilidad durante el traslado o el almacenamiento. El interior está pensado para sostener el etrog sin rozaduras: materiales acolchados y un espacio cuidadosamente diseñado que evita movimientos bruscos y preserva la forma y presentación de la fruta.
Su acabado exterior en piel sintética aporta una apariencia sobria y refinada, adecuada para quienes buscan una solución práctica sin renunciar a la estética. Perfecta para regalar o para uso personal durante las festividades, esta caja es una opción funcional y elegante para el cuidado del etrog.







